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Ruben H. Bermúdez "El trabajo de nuestra vida es lo que hacemos y no cómo nos ganamos la vida"

  • Foto del escritor: Laura Fuentes
    Laura Fuentes
  • 26 jun 2018
  • 16 Min. de lectura

Actualizado: 10 abr 2019

Rubén H. Bermúdez , a través del proyecto fotográfico ‘Y tú, ¿por qué eres negro?’, basado en su propia historia personal, nos habla de negritud y racismo.


El fotógrafo Rubén H.Bermúdez compareció el pasado 21 de Junio en la Casa África de Las Palmas de Gran Canaria con motivo de la presentación de su obra "Y tú, ¿por qué eres negro? (And you, why are yoy black?)" respaldado por la iniciativa fotográfica solidaria Photobrik (PHBK).

La primera imagen que nos revela durante la presentación, no se muestra en su libro. Se trata del primer día de impresión, donde salen el y su amiga Choco "yo estaba súper nervioso porque había hecho un libro sobre ser negro en España, yo, que soy un negro claro, con DNI...Y estaba muy preocupado por lo que iba a opinar la gente de la comunidad afro."

"Se lo enseñé a Choco, una amiga. Ella lloró, fue muy emotivo, esto me dio muchísima paz porque si le había gustado a ella que era super crítica, pues, entendía que no estaba mal."



El día de la presentación tuvo lugar en "La fabrica" espacio de fotografía situado en Madrid, donde por lo general, tanto el público como los ponentes, suelen ser blancos.

Estaba preocupado, ¿qué tipo de gente acudiría? Le inquietaba cómo se iban a colocar y en qué orden. Para su sorpresa, de manera natural, aparecieron un porcentaje muy alto de personas afro y ocuparon los asientos delanteros.

Aquí nombra el ejemplo de Princess Nokia, las canciones de la artista, son un estandarte a favor del empoderamiento femenino, en contra del racismo, el lujo, las desigualdades y cualquier injusticia social. Incluso en sus conciertos ha pedido que los hombres se coloquen al fondo para devolverle a las mujeres el espacio que les corresponde.

En su presentación, no le hizo falta hacer un llamamiento a las personas negras, este hecho pasó de forma natural.

Su libro recibió una buena acogida y llamó la atención de los medios. Si bien es sabido, el mismo Rubén reconoce, que los fotolibros, son poco conocidos más allá de las propias personas que los realizan. El fotógrafo traspasó esa frontera, llegando a los medios generalistas. Julia Otero le realizó una entrevista en onda cero, con el titular "Quería hacer un libro en el que lo afro, estuviera en el centro". En paralelo a esto la gente afro; hablaba de su libro, lo compraba, se hacían una foto con el... les representaba.


El 3 de octubre de 2017 en el espacio Pati Llimona (Barcelona), otro lugar que la mayoría del tiempo esta ocupado por personas blancas, "aquel día lo hicimos nuestro" Rubén impartió un taller de "cómo contar nuestras propias historias".

En Afroconciencia, Rubén conoció a otras personas como el, con ganas de movilizar el mundo y luchar. Se organizaron y montaron un festival en Matadero (Madrid) donde se reunieron al rededor de 15.000 personas, mayoritariamente afro, algo que admite no haber visto antes en su vida.

En marzo de este año viajó junto a Lucía Mbomío, Yeison García, Esther Mayoko y Desirée Bela a Senegal para participar las Jornadas de Reflexión Afrohispánicas Palenques Afrodiaspóricos (Los Palenques eran asentamientos donde se refugiaban los esclavos negros que se rebelaban o se fugaban de su vida de esclavitud). El encuentro tuvo lugar en la universidad de Cheikh Anta Diop.

Continuando la presentación, mostró un fragmento de la película Smoke, que muestra a uno de los personajes Auggie Wren, el dueño de una tienda de tabaco, aficionado a sacar fotos diariamente en el mismo lugar y con el mismo encuadre. En la escena el personaje confiesa una serie de ideas que delimitan muy bien lo que es un proyecto personal fotográfico para Rubén. "Como creadores debemos pensar que el trabajo de nuestra vida, es lo que hacemos y no cómo nos ganamos la vida".



Aunque su proyecto ha madurado mucho durante estos 3 años, confiesa que cuando empezó con el mismo se obsesionó. Durante sus estudios en la escuela de fotografía (EFTI) tenía un profesor que le decía que con los proyectos había que obsesionarse. Idea que Rubén no acababa de entender, hasta que empezó el suyo propio.

"Todas las imágenes pertenecen al imaginario colectivo, o al mío particular". Es la frase con la que finaliza su obra, si un día nos decidimos a realizar un proyecto, no debemos sentirnos delimitados por el sentido común de la época en la que vivamos, intentemos ser libres.

Actualmente, la mayoría de personas tenemos un dispositivo móvil, lo cual ha cambiado radicalmente la forma de ver el mundo, ya no solo por la alta calidad de las fotos y vídeos que podemos hacer, sino la capacidad de difusión de las mismas. Hasta hace bien poco los medios de producción y difusión de imágenes estaban concentrado en las manos de poderosos. Hogaño todos gozamos de la capacidad de contar nuestras propias historias.

"The watermelon Woman" una película realizada por Cheryl Dunye en 1996, de 90 minutos de duración, que nos narra la historia de Cheryl, una joven que trabaja en Philadelphia con su mejor amiga, Tamara. Cheryl está obsesionada con un proyecto documental: Hacer un vídeo sobre la búsqueda de una actriz negra de Philadelphia que apareció en películas de los años 30 y que era conocida como "the watermelon woman"que trabaja en una casa de esclavistas. El seguimientos de varias pistas hacen descubrir a Chery, su verdadero nombre y que tuvo un largo idilio con Martha Page, una de las pocas mujeres directoras de entonces.

Cheryl Dunye, en el vídeo que muestra Rubén durante la conferencia, da una serie de consejos para jóvenes cineastas, fotógrafos...Basados en encontrar cuál es la finalidad con la que realizan dichos proyectos, una pregunta fundamental para creadores. Propone hacer cosas para nuestra propia comunidad, lo cual quizá nos lleve a descubrir otros lugares, "yo he hecho muchas fotos durante mucho tiempo en mi vida y nunca tuve ningún tipo de éxito más allá de la satisfacción personal de hacerlas. Cuando miré hacia mis adentros, cuando hice un libro por y para mi comunidad, es cuando conseguí que mi trabajo trascendiera de alguna manera."

"Siempre estuve muy asustado, pensando que mis historias no le interesarían a nadie. Considero que esto nos pasa a la mayoría. Creo que en el caso de Canarias, que es la periferia dentro de España, mira hacia Madrid. Si tuviera que darle un consejo a fotógrafos de aquí sería buscar qué es lo que les hace ser canarios, cuál es vuestra particularidad."

Para él, la cineasta Cecile Emeke, es un buen ejemplo de ello. Ella decidió abrir un canal de Youtube llamado "Strolling Series". Su canal contiene entrevistas a otras personas afro, preguntándoles, qué era ser negro en el país donde estaban, sus experiencias...luego de que triunfa con esta proyecto HBO decide apostar por ella, haciendo una serie de televisión. Mirando hacia uno mismo, buscando nuestras particularidades, apostando por nuestra comunidad... esa será la forma de trascender. Si Emeke hubiera intentado hacer una serie estándar, quizá no la conoceríamos.



La primera imagen del libro, como si de una declaración de intensiones se tratase, nos muestra a un pequeño Rubén, junto a su familia, la cual se encuentra recortada.


Considera que en las páginas de su libro solo tiene derecho ha hablar de si mismo. Para el proyecto buscó fotos antiguas suyas. Ahora las podía ver con los ojos de fotógrafo, analizarlas de una manera diferente.

La segunda fotografía tambien se muetsra el de pequeño, pero con una casual mancha blanca en la frente, que aunque es un error de cámara se muestra perfecta para l historia que nos trata de contar, la siguiente foto igualmente seleccionada de el subido a un coche blanco.

La cuarta foto es la portada de un disco de los 80 de un grupo Catalán que tenía como nombre "Negrito" de esto se vale el fotógrafo para introducir el primer texto " La primera vez que alguien me llamo negro estaba en un mercado con mi abuela, fue otro niño pequeño utilizo la palabra negrito, nadie dijo nada, yo tampoco" Haciendo homenaje a el libro Piel negra, máscaras blancas de Frantz Fanon escrito en1952, que que el fotógrafo dice que si ha conseguido escribir este libro es porque otras personas han contado ya sus historias.

Con la falta de Internet, su única manera de consumir imágenes cuando era pequeño era a traves de la televisión y periódicos. Carecía de personas afro en su barrio por lo que las únicas imagenes de referencia que obtenía eran a traves del baloncesto. En los 80 existía una rivalidad entre los Lakers y los Celtics, rivalidad la cual la prensa vendió como racial. La última esperanza blanca Larry Bird contra la magia negra de Magic Johnson.

Magic, Worthy, Kareem. Robert Parish. Los Lakers ganaban a los Celtics y esto lo significaba todo para mi. Tenía 6 años. Mi padre me había dicho que no podía ir con los Celtics, que “son racistas”. Fue la única vez que hablamos de raza en mi casa. “Ha salido mulato”

Con esto expresa que estos temas eran tabú en su casa. Para su sorpresa no importa la edad de quienes se encuentra, muchos y muchas se sienten identificados con lo que expresa.

"Soy consciente de mi negritud cuando voy al colegio y los otros me lo dicen. Cuando me cantan la canción de los Conguitos y la del Cola-Cao. Niños y niñas en coro. Nocilla, Chocokrispis.

Toda la clase me miró. Don Ramón nos había dicho que en este curso habría otro chico de mi raza. Dijo que era ‘negro puro’. También me miraban en las pocas veces que salía una persona negra en nuestros materiales escolares. O en la tele. Me incomodaba. "

Este texto viene acompañado de una imágen de un cartel publicitario de Cola Cao de los 70 poco antes de que el naciera. Donde salen un corro de niños señalando al bote de Cola Cao, el cual tiene esa publicidad que por lo general es con personas esclavizadas que están trabajando el cacao, "son inocentes, pero lo que hay detrás es más complicado".

"Soy consciente de mi negritud cuando me lo dicen." con esto expresa de alguna manera que las personas racializadas lo son porque alguien se lo dice. Hay un grupo de gente privilegiada y poderosa que les señala, les pone la etiqueta de chino, negro..."Son la autoridad ¿cómo no los vas a creer?"

Se muestran dos imágenes juntas, por un lado a la izquierda un libro de historia, en el otro, una imagen sobre la serie Érase una vez... el hombre 1978-1981. El proyecto colonizador que comienza en 1492, a día de hoy lo estudiamos como la historia de héroes , los homenajeamos con los nombres de calles (La calle donde se sitúa la casa Africa es la de Alfonso XIII, llamado «el Africano»​. Por ello enfrenta el libro de historia que representa esto, con la portada de la serie de televisión "érase una vez el hombre" (porque las mujeres no tenemos historia que contar) En la imagen de portada no solo no se encuentra ninguna imagen de mujeres, si no que entre las distintas imágenes de civilizaciones no hay ninguna persona negra, ni china...Pero si un mono.

Buscando entre sus cosas, encuentra unos cromos de conguitos que dejan claro cómo se representan a las personas negras, ridociulizadas, y como se presenta al supuesto español, el cual no se parece en nada al español medio.

"En las competiciones de fútbol nunca iba con España. Gullit era fuerte y poderoso. Mejor que Maradona. Su pelo era mi pelo. Su color era mi color. Quería ser como él. En el 88 ganamos la Euro- copa. Aún tengo su cromo. Fue increíble."

Con esto se habla de la importancia que tiene la represetnación, introduciendose la idea de su prblematica con su país, "no me siento español, y es imposible sentirse español" La pregunta de "Y tú, ¿Por qué eres negro?" es una pregunta recurente en la vida de Rubén

"Oye, ¿tú de donde eres?, ¿De dónde vienes?, no eres de aquí" No es inocente esta pregunta.

Aunque en el álbum la portada la ocupe una persona blanca, quién levanta la copa no será otro que Gullit.

Y aquí pone un ejemplo más cercano, solo tenemos que acceder a google y buscar "Organigrama Casa África" donde aparecer únicamente personas blancas, la cual parece ser la dinámica general del mundo.

"Había algo en Steve Urkel que me desagradaba, pero no podía dejar de verlo. Los capítulos donde Steve se convertía en Stephan, se transformaba en bello, eran emocionantes. Me gustaba Denise, la hija mayor de la familia Cosby. Una vez me disfracé de Steve Urkel. No sé por qué acepté. "

Y se muestra una foto de el disfrazado de Steve Urkel, alentado por su amigo, acto que actualmente no haría.

“Tienes que bailar bien, lo lleváis en la sangre”. Aquella mujer sonreía. No me creyó. Fue una conversación desconcertante. ”Ritmo caribeño”. Mis amigos siempre me piden que baile cuando suena Michael Jackson." la imagen viene acompañada de una imagen de Emilio Aragón en los años 90. No habían personas negras en la tele, solo estaban Steve Urkel, Will Smith y de repente unas mujeres, semi desnudas junto a Emilio Aragon diciendo tonterías, ellas se iban, y no volvían a parecer.

por lo tanto aquí empiezan a incluirse un mensaje difícil de asumir por lo que lo acompaña con algo de humor que desencadena en un golpe más serio.

A Alberto no le pregunté por qué Rafa le llamó “negro de mierda”. Ya lo sabía. Nos miramos, nos fuimos y nunca hablamos de ese tema. “Rubén no me gusta, es del color de la mierda”.

Aquí el libro te mira a los ojos, pintado de betún en una representación burlesca y desmedida, acompañadas de las anécdotas más violentas; "estas jugando al fútbol con amigos y de repente pasa algo y en vez de llamarte gilipollas te dicen negro de mierda."

La parte de "Rubén no me gusta, es del color de la mierda" viene referida a otro suceso ocurrido en su vida "Había una chica que me gustaba, yo también le gustaba a ella. Mi compañero me preguntó que persona de la clase me gustaba. yo le respondí que me gustaba Cristina, el lo puso en un papel el cual recorrió la clase, hasta que le llegó a ella, yo me puse rojo, ella devolvió el papel con esa frase escrita, y se que lo hizo por la presión social que existía."

En esta parte del libro donde muestra a Hugo Sanchez en el Bernabéu donde se puede apreciar al fondo unas banderas nazis y "white lions".

Las siguientes imágenes que se muestran al Ku Klux Klan, los cuales mataban a negros, por ser negros. Esto lo veía en la tele a la temprana edad de 11 años "Matan a gente negra por ser negra, es lejos por lo menos- pensé" mientras tanto Will Smith salía con una camisa de Malcon X. Pero en los periódicos también publicaban la muerte de personas negras, por ser negras, en esta caso la noticia es de Sudáfrica.

Luego de esto introduce la idea de la policía violenta.

‘El Principe de Bel-Air’ me descubrió que existía Malcolm X y el orgullo de ser negro. Lloré cuando Carlton y Will discutían so- bre por qué les había detenido la policía. El capítulo se llama “Identidad errónea”.

Junto al texto encontramos el puño que protagonizó uno de los momentos más icónicos en el siglo XX, protagonizado por los ganadores de los 200 metros planos de los Juegos Olímpicos de 1968. Mientras la gente se alzaba contra el apartheid en Sudáfrica y la segregación racial en Estados Unidos, los corredores estadunidenses Tommie Smith y John Carlos levantaron sus puños para mostrar su solidaridad con las personas que luchaban en todo el mundo por los derechos humanos.

Después del llamado saludo al Poder Negro de los Juegos Olímpicos del ’68, ambos atletas fueron abucheados y expulsados de los juegos por el presidente del Comité Olímpico Internacional de ese momento, Avery Brundage.

"Hubo un capítulo del príncipe de Bel-Air, "Identidad errónea" Carton y Will son detenidos por robar un coche, cosa que no han hecho. Ya en casa, Carlton cree que los han detenido por ir conducir demasiado lento, pero Will le refuta diciéndole que nunca había oído hablar de la ley que castiga ir demasiado lento. La escena continúa con las palabras de Will que le dice a su primo  que existe una 'ley' que consiste en  detener a los negros que conduzcan algo que no sea un monopatín porque casi seguro que el vehículo donde se movilizan es robado. En otras palabras, habla de la discriminación racial que existe contra las personas afroamericanas.

Wilfred Agbonavbare mítico portero del Rayo Vallecano, de la década de los 90, aparece en una entrevista, normalizando una situación racista y violenta que sufrió luego de fallar la parada de un gol. El portero era un increíble jugador y por eso este desagradable recuerdo va seguido de una imagen que si le hace honor a quien marcó una época en la portería rayista.

Me pareció normal. “Mi madre me ha dicho que no quiere nietos negritos”. Mi novia me explicó que era mejor mantener nuestra relación en secreto. Una señora le dijo a su marido que no pensaba subir al autobús detrás de un negro. Me adelantó y subió. Tampoco le di importancia. Normal.

Se asume ese discurso generalizado, cuando en realidad hay un abuso de poder donde algunas familias no quieren "nietos negritos".

Veíamos el futbol. El bar de siempre, mis amigos de siempre. Lo dijo varias veces. “El puto negro de los cojones”. Como si yo no estuviera delante. Gritaba. Jugaba España.

“¿De dónde eres?” “¿Y tus padres?” “¿¡Y entonces por qué eres negro!?” “No te creo. Eres adoptado.” “¡Eres del butanero!” “¡¡JAJAJA!!” “No puedes ser español.”

Normal. Nunca he sentido miedo al rechazo. Las máscaras.

Aquí hay otra alusión a Frantz Fanon, acompañado de una imagen de Ruben de pequeño con su camiseta naranja de Guillit inocentemente intentando posar como Robert Redford, porque los museos, esos lugares que nos dicen lo que es bello, y lo que no. Nunca les representan y mucho menos por ellos mismos. Aunque si se encuentran en el museo antropológico, sí son estudiados. Como es el horripilante caso de "El negro" africano que fue disecado y expuesto como un animal en un museo de España, luego de que en 1831 el comerciante de "especímenes naturales" francés Jules Verreaux observó el funeral de un guerrero Setsuana en el interior de África y robó sus restos.Hechos acompañados de reseñas como la del periódico Le Constitutionnel que destacó la temeridad de Jules Verreaux, quien "tuvo que sortear los peligros entre los nativos, que son tan salvajes, como son negros".

Medio siglo después, "El Negro" apareció en España. Durante la exhibición universal de Barcelona de 1888, el veterinario Francisco Darder lo presentó en un catálogo como "El Betchuanas" y lo representó con un dibujo, vestido con su rafia, un escudo, una lanza y el taparrabo. No fue hasta el año 2000 que pudo regresar a su hogar.

Más tarde se nos presenta el siguiente texto, acompañado de una de las imágenes más importantes que se presentan en el libro.

"Mataron a Lucrecia. Yo tenía 11 años. El impacto fue tremendo. Ese día entendí que era negro. No había distancia, tuve miedo. Tienes que estar alerta. Pueden asaltar tu cuerpo. Puede ser en cualquier momento de tu vida.

Mi madre hacía la compra, yo la esperaba. Mi coche llevaba la ‘L’. “Documentación”. “Abre el maletero”. “No tienes pinta de apellidarte Bermúdez”. “¿Cómo te ganas la vida? ¿eh? ¿¡Cómo te ganas la vida!?”. Me dejaron en paz antes de que viniera mi madre. No le conté nada.

Se ponen los guantes y meten sus dedos en mi pelo. En mi cuerpo. “¿Eres de aquí?”. Un Guardia Civil disparó a Lucrecia Pérez. Siempre me darán miedo. Pueden destrozar nuestros cuerpos. Una vez es suficiente."

A las 21.00 horas del 13 de noviembre de hace un cuarto de siglo, el guardia civil Luis Merino Pérez, de 25 años efectuó los disparos que acabaron con la vida de Lucrecia, mientras le acompañaban los menores Felipe Carlos Martín, Víctor Julián Flores y Javier Quílez, de 16 años. Se trataba de una cacería de inmigrantes organizada por la extrema derecha en las ruinas de la discoteca Four Roses, en Aravaca, donde se refugiaban personas migrantes sin hogar.

Los asesinos dispararon indiscriminadamente contra los dominicanos que cenaban una sopa a la luz de una vela. Huyeron en un coche que les esperaba mientras Lucrecia, de 33 años, yacía herida de muerte por dos balas.

Esta fue la noticia que escuchó con solo 11 años Rubén, el no sabe que es inmigrante dominicana, el sólo ve una mujer negra clara como él, a la que un guardia civil a matado por ser negra. Provocándole una horrible sensación de pánico.

Entre el mundo y yo de ta-nehisi coates, es otro de los libros que influencia al fotógrafo en su obra. El libro consiste en una carta de un padre afroamericano a su hijo afroamericano. El cual había vivido la misma experiencia que el, tenía otra Lucrecia y su hijo también lo sufriría. Esta obra influirá de forma muy elevada a la idea de "lo afro esta en el centro" por lo que su intención no está en lo que pensarán las personas blancas.

Luego se nos volverá a presentar una imagen de Rubén, esta vez llevada a una especie de retrato robot, situada a la derecha de la foto de Trayvon Martin.

En el capítulo 3 sucede un cambio, aparecen Thomas Sankara, Stokely Carmichael y Aimé Césaire.

"Carmichael mira a cámara y habla serio. “Para que la estrategia de la no violencia del Dr.King funcionase, su oponente debería tener conciencia. Y los Estados Unidos de América no tienen conciencia”. Me lo enseñó Abuy. Nunca había oido a un hombre negro hablar así. En realidad había visto a pocos hombres negros hablar.

“Mami, el negro está rabioso”. No sé qué hacer cuando me tocan el pelo. “Mami, que será lo que quiere el negro”. A Luther King sí le conocía. Él no era violento. Yo soy un buen negro. Siempre sonrío."

Este texto queda enfrentado a un puño "Conocí a un activista negro que me interpela mientras caminaba por la calle y de repente, del soy, al somos. Me enseñó muchas cosas entre ellas un video de Carmichael, que era un pantera negra que decía que la estrategia de Luther King no podía funcionar. Nunca olvidare ese video un hombre negro serio. cabreado, mirando a cámara. Aquello me marcó."

" Leo a Ta-Nehisi Coates. “El hecho de ser blanco, no se produjo por medio de las catas de vino y las reuniones para comer helado, sino mediante el saqueo de vidas, libertad, trabajo y tierra, mediante los latigazos en la espalda; las cadenas en brazos y piernas, el es- trangulamiento de los disidentes, la destrucción de las familias, la violación, la venta de hijos, y otros muchos actos destinados, principalmente, a negarnos a ti y a mi el derecho a proteger y gobernar nuestros cuerpos.” BANG. “El racismo es una experiencia visceral”.

Me mira cómplice. “A mí es que me encantan los negros”. Hace una especie de baile. “Tú no eres negro, de verdad, Rubén”. "

En un principio pensó en basar el libro en Raíces, miniserie de 1977, basada en el libro de Alex Haley. Pero esta serie le causaba dolor, así que decidió no contar otra historia de sufrimiento, sino centrar en foco en quién produjo ese sufrimiento.

"Esta imágen es del museo de América de España, donde no aparece la palabra esclavitud sino la inmigración de los africanos, en España hay una idea de que el racismo no tiene nada que ver con ella, cuando es un actor principal. Colón es fundamental en todo esto."

A partir de aquí hace un pequeño barrido sobre la representación que se ha hecho históricamente de las personas afro y blancas.

Barco que recuerda de manera perversa a otros barcos actuales .

La siguiente imagen solo muestra al esclavista y un cuadro en castellano sobre la venta de esclavos negros, negras, animales...También se muestra un documento de venta de una persona esclavizada donde se puede leer "venta de negrito".

El libro esta hecho para volver a ser leído, por lo tanto, al volver al principio, de nuevo a aquellas palabras de desprecio con las que le señalaba otro niño "negrito" se demuestra que en nuestras cabezas tenemos unos conceptos de cinco siglos a tras, por lo que las palabras dejan de ser tan inocentes, se muestran algo más complejas.

El final toma otro color con el siguiente texto:

"Winnie me peinó. No nos conocíamos. Tardó 3 días en desenredarme. Aceite de Coco. Manteca de Karité. Vimos videos de Michael Jackson. Aprendí lo que eran los twist. Hablamos de Juan de Pareja. Hablamos de cimarrones. Hablamos de Haití. Fue bello. Me regaló un peine rosa con el puño del Poder. Es ndowé. Me llama Ruru.

“No dejo que me toquen el pelo, hermano”. Yo no me atreví a decir hermana. “En España no tienen conciencia”. Había oído a muy pocas mujeres negras hablar. "

Angela Davis con mirada desafiante.

Texto clásico de las feministas negras. "Cuando estudiaba fotografía, a una clase de arte, acudió una profesora feminista blanca. Dedicó la clase entera a hablar del cuadro "Olympia" de Manet. Aunque en el cuadro habían dos mujeres, ella era incapaz de ver a la mujer negra."

"Si he escuchado a pocos hombres negros hablar he escuchado aún a menos mujeres negras hablar "

El libro de Ruben H. Bermúdez, actualmente se encuentra agotado, pero esta disponible de manera gratuita en su página.

 
 
 

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